Lo funcional puede ser bello Los Ampelmann u hombrecillos de semáforo

A finales de la década de los cincuenta los accidentes y atropellos de peatones estaban a la orden del día en la que entonces era República Democátrica Alemana o Alemania del Este. Sólo había semáforos para los coches y los peatones solían cruzar por donde les venía en gana. El Gobierno de la república socialista, en un momento de lucidez, se dió cuenta de que la situación no podía continuar así, por lo que en 1957 encargó al ingeniero Karl Peglau que buscara medidas para reducir drásticamente el número de accidentes. Así, el 13 de octubre de 1961 nacían los Ampelmann (hombrecillos del semáforo en alemán) en Berlín. Lo que los alemanes no sabían entonces (ni los de un lado del muro ni los del otro) eran que estos hombrecillos los iba a tener hasta en sopa. Literal. Leer más…

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