Darle una nueva vida a objetos usados es la inspiración y objetivo de cada vez más empresas, artistas y consumidores que se dedican al reciclaje creativo. Una de las últimas tendencias en decoración consiste en reutilizar materiales que ya no tienen uso para confeccionar mobiliario de todo tipo y múltiples objetos decorativos. La idea base es sacar el máximo partido de materiales y objetos ya inservibles, especialmente de aquellos que no nos podemos deshacer facilmente.
Con ésta nueva técnica, desarrollada a nivel casero o industrial, se consiguen beneficios en dos puntos clave. Por un lado, ayudamos a lograr un desarrollo sostenible con el diseño verde o diseño orgánico, que promueve la responsabilidad, tanto a corto como a largo plazo sobre las consecuencias de cualquier transformación del medio ambiente. Y por otro lado, conseguimos una nueva forma de arte, una nueva forma de decorar nuestras vidas con una creatividad original, que dote así a nuestra casa de un estilo mucho más personal o sofisticado.
El diseño verde suma estrategias, métodos e instrumentos innovadores que prevengan y reduzcan el impacto ambiental negativo en todas las fases de elaboración del producto, sin descuidar por ello la estética. Para ello, se intentan utilizar muchos productos de desecho, que no necesiten una nueva fabricación, con la contaminación que ello supondría. Entre ellos, el plástico, el papel, el cartón, la madera, el vidrio y el aluminio reciclados.
Así sabemos que, con 10 botellas de plástico que fueron a la basura, se consigue rescatar fibra sintética para hacer una silla. Con 45 vasos de plástico se puede construir un banco y, con 31 botellas de vidrio, un árbol de Navidad.
Por todo esto, los ecodiseñadores afrontan muchos más retos y restricciones que sus colegas tradicionales, necesitan mucha más imaginación en sus creaciones e imponerse menos autolimitaciones. Por ello, alguna de sus creaciones puede resultar menos bellas según ciertas opiniones. Pero hay que tener en cuenta que, además de ser el gusto algo muy personal y subjetivo, para algunas personas, esta tendencia de decoración no sólo es una opción puramente estética, sino también un asunto de conciencia social y personal.
lavabos de cáscara de almendra